
En memoria de los cuatro líderes anarquistas condenados a la horca en 1886, por las bombas colocadas durante los incidentes en Chicago, en los que murieron varios policías. Esta situación tuvo lugar debido a la intensa lucha gremial por conseguir una jornada laboral de 8 horas, que finalmente se ganó y se extendió por todo el mundo democrático.
La Iglesia Católica apoya la moción recién en 1954, puesto que, evidentemente "ya no le quedaba otra"(1).
Porque detrás del ameno y sutil "Feliz (¿?) día del trabajador" (como pasa con tantas otras cosas) existe una historia escrita con lucha, valentía, vocación de servicio y, además... sangre.
Para que no nos olvidemos de que cuando defendemos los intereses de los poderosos en nuestros discursos —que indefectiblemente son siempre formadores de opinión; ¡hasta en las charlas de café con amigos!— y atacamos las ideologías que defienden los derechos de los que menos tienen, estamos, en definitiva, boicoteándonos a nosotros mismos.
Porque sin aquellos anarquistas, hoy, vos también estarías trabajando más de 12 horas y no conocerías las vacaciones, los domingos o los feriados.
No olvidemos de dónde venimos, para no equivocarnos hacia adonde vamos.
"...por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti". John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions
Redacción: Joan
Correctora de textos: "La Maga"
La historia de los sacrificios e intentos de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, es evidentemente lenta, nos ha brindado pequeños avances, aún no logró sus objetivos primarios, que a mi juicio nos permita "trabajando solo ocho horas, comprar nuestro techo con comodidades razonables, contar con protección de la salud acorde a los avances de la ciencia, alimentarnos y alimentar a nuestros hijos física e intelectualmente con libertad y absoluta igualdad de oportunidades, permitiéndonos llegar a la avanzada edad con dignidad y el debido respeto". Lamentablemente, con un salario familiar de hambre y sin hacer de la cultura del trabajo un lema que nos guíe, solo nos quedará el "feliz día del trabajador", como una simple broma, un día menos de producción, que los políticos de turno utilizarán para sus actos demagógicos.
ResponderEliminarEsperemos que todos tomemos conciencia y no nos conformemos con los primeros intentos: PENSEMOS BIEN ANTES DE VOTAR...
Muy bueno el blog...
un nuevo seguidor
Para el socialismo el 1° de mayo significa conmemoracion, lucha y resistencia por lareivindicacion de los derechos de los trabajadores.
ResponderEliminarPara la ideología de "los muchachos del bombo" significa asado y vino, y mañana san perón.