
Introducción: Los “bastardos”. Queremos decir, los bastardeados
Sin tener en cuenta que estas criaturas del Señor han sido más o menos agraciadas por su natural belleza extrínseca (acorde a los patrones estéticos posmodernos y occidentales de esta sociedad de consumo y apariencias; juicio que escapa por completo a los fines de este artículo), es notable que la exposición pública a la que se ha sometido a Felipe y a Marcela sea una de las próximas torturas sociales a enfrentar por ellos en sus cotidianeidades, mártires en vida, muchachos de muchos billetes, pero no menos cierto es también (seguramente), de muchas pesadillas.
Nudo: La búsqueda de los culpables. Mejor llamémoslos “responsables”
¿Un responsable “oportunista”?
Un gobierno nacional cuya política de derechos humanos ha sido levantada como estandarte a modo de fachada para comprar la opinión pública y la reverencia de los eruditos e intelectuales argentos será el responsable más señalado públicamente y, por ende, del que menos hablaremos nosotros (porque además, en este cuento, nosotros lo consideramos, incluso, el responsable menor).
¿Un responsable “histórico”?
Y sí, la historia que no marchita: la de un país que lejos de solucionar sus múltiples problemas actuales, en muchos casos los agranda. Ni siquiera aún pudo cerrar los más críticos aspectos de un pasado oscuro que amenaza muchas veces con quedar impune y, hasta por momentos —e irónicamente—, con volver. (Carlos Marx decía: “La historia se repite primero como tragedia y después como comedia”).
Mejor no hablemos del futuro, lleno de promesas huecas que retumban en las mentes de infantiles e ignorantes habitantes que ejercerán su derecho al sufragio con una educación menor, una desinformación mayor y, por sobre todo, con una casi inexistente conciencia social. Esta condición los coloca en situación de bajas probabilidades de discernir las motivaciones e ideologías de tal o cual partido político. Y ni que hablar de sus verdaderos deseos de realización como individuos que forman parte de una comunidad.
¿Un responsable “familiar”?
Así lo vemos… Muy a pesar del amor materno, que se dice protegería incluso con su propia vida la de sus descendientes, el cuasi monopolio mediático, encabezado por la tan cuestionada señora madre, ha preferido victimizar a estos críos que quedarán estigmatizados como Cristos de algún “Dios torturau”. Su ADN será puesto bajo tantos mantos de sospecha como sea posible con tal de hacerle ganar una partida más a la tan conocida “injusticia”, en este juego de los poderosos que desfilan por la historia de las “pseudocondenas” intangibles, irrisorias e irritantes.
Desenlace: Conclusión de un ignorante. Y además, ¡qué pena!.
Es triste ver cómo una sencilla cuestión que debiera ser producto de la sensata búsqueda de la verdad —que tiene sus orígenes en una historia llena de violencia e injusticias, con un juicio moral a nivel internacional que categorizó sus nefastos resultados hace ya bastante tiempo como “Crímenes de Lesa Humanidad”, que no prescriben— pueda ser utilizada hoy en día ante millones de espectadores como la causa aparente, máscara o fachada por la que un gobierno oportunista justifica su accionar como parte de una ya declarada “guerrita” con la tan cuestionada líder del grupo de desinformación masivo, monopólico y “multimediático”..
¡Qué pena!
Y sí, después de esta publicación nos quedamos sin amigos. Porque en la sociedad “DE PROGRES Y FACHOS”, una crítica u opinión que no opte de lleno por alguna de las posiciones propuestas por el sistema como únicas y válidas (siempre en la dualidad de “supuestos opuestos”) , no será escuchada y mucho menos… acompañada.
Estimado compañero, usted ha elegido ser el jamon del sandwich, de ambos lados lo van a apretar y criticar. Pero todos sabemos que el jamón es la mejor parte. Muy bueno el comentario sobre esos ricos e infortunados herederos, usados como forros,tironeados de todos lados por intereses espurios.
ResponderEliminarY buéh! Como decía el turco sufrirán "la tristeza de los chicos ricos"... que los parió.
¡Muchas gracias por decir que el jamón es la mejor parte!
ResponderEliminarNo menos cierto es que formar parte de un "sanguchito" no es lo mismo con dos personas del sexo opuesto que sí te lo hacen en un boliche gay! Pero compramos su convincente versión acerca de la "bondad" del "fiambre" intermedio... siempre y cuando el hablar de fiambres haga referencia a un jamón, claro está.
Pobres chicos Ricos, ¿no? ¿antinomias?¿contradicciones?¿paradigmas?¿FASO?¿...?
CHAS GRACIAS por su visita, sabemos que se la debemos al DON.
¡Saludos!
Joan y "La Maga"
(comentario sin corrección de redacción)